El Abad de la Real Cofradía del Santísimo Sacramento de Minerva y la Santa Vera Cruz
Saluda
Queridos Hermanos:
En esta mi primera comunicación epistolar, como Abad de la Real Cofradía del Santísimo Sacramento de Minerva y la Santa Vera cruz, a través de la fórmula protocolaria del Saluda del Abad, aprovecho la ocasión que se me brinda para recordar a toda la Familia de Minerva el compromiso que asumimos al pertenecer a la misma y la disponibilidad que se nos requiere de nuestra aportación para el desarrollo y funcionamiento de todos sus fines.
Ante esta próxima Semana Santa de Pasión que se nos acerca de manera inaplazable, no podemos apartar de nuestra responsabilidad la esencia de cuanto profesamos y la devoción que dedicamos desde nuestra particular interioridad, bajo la identidad de Quien nos preside, el Santísimo Sacramento de Minerva y la Santa Vera Cruz, ante los que hemos de presentar, con la reflexión necesaria, el resultado de nuestro compromiso como cristianos, católicos practicantes y, en definitiva, vinculados a lo que la Semana Santa de Pasión exige de cualquiera de nosotros.
Minerva siempre ha constituido un gran ejemplo de seriedad en la presentación y desarrollo de sus procesiones, con gran respeto al testimonio evangélico puesto en la calle, de forma respetuosa y austera, como corresponde a nuestra singular manera de entender nuestra condición de papones .
Ello siempre ha sido así y espero y exhorto a toda la familia de Minerva para que así siga siendo.
Todo el componente de actividad que conlleva la pertenencia a una centenaria Cofradía, cuya permanencia en el tiempo es responsabilidad de todos, conlleva, igualmente, la participación, en todo momento entusiasta, de todos quienes la formamos y por ello se impone, desde esta atalaya, recabar la ayuda necesaria para formar parte colaborativa en todos aquellos grupos que resultan necesarios e imprescindibles para el definitivo y correcto desarrollo de nuestra exposición religiosa en cuanto al testimonio que queremos proyectar, así como en cuanto al testimonio de fe que proclamamos, desde nuestro particular sentimiento como cofrades, papones, según nos identificamos.
El acondicionamiento de nuestros pasos, tronos, imágenes y demás componentes de la Semana Santa, así como su desarrollo procesional, difícilmente tendrían sentido si nos apartáramos de lo verdaderamente esencial y relevante como miembros participativos en la hermandad de fe que profesamos, ante un acontecimiento tan solemne como la Pasión y Muerte de Nuestro Señor.-
Que nuestro comportamiento sirva de guía y ejemplo como miembros de la Familia de Minerva para todos aquellos que, con idéntica inquietud y religiosidad, participen de similar devoción.
¡Que tengamos una buena Semana Santa!
José María Domínguez Salvador
Abad de la Real Cofradía del Santísimo Sacramento de Minerva y la Santa Vera Cruz
José María Domínguez Salvador
Papón y Abad de la Real de Minerva y Vera Cruz
León, enero de 2026

